Se presentó un informe sobre el desempeño del sistema penal uruguayo en el primer cuatrimestre de 2020

En la tarde del miércoles 24 de junio se presentó un informe sobre el desempeño del sistema penal uruguayo en el primer cuatrimestre de 2020.

El informe estuvo a cargo del director del Departamento de Políticas Públicas de la Fiscalía General de la Nación, Diego Gonnet, quien realizó la presentación junto al Fiscal de Corte, Jorge Díaz.

En el documento se destaca, entre otros asuntos, que la capacidad del sistema para dar respuesta continuó solida pese a la situación de emergencia sanitaria, al punto que en el primer cuatrimestre de 2020 la cantidad de imputaciones fue un 17,4% mayor a la de 2017 cuando comenzó a regir el nuevo modelo procesal penal. Esa respuesta es particularmente relevante en algunos delitos sensibles como las denuncias de violencia doméstica o estafa. 

Según el informe "en los últimos dos años y medio se verifican varios cambios positivos en el desempeño del sistema penal uruguayo, que vale la pena destacar. En primer lugar, la informatización, innovaciones organizacionales y mejoras en la coordinación entre el Ministerio del Interior y la Fiscalía General de la Nación permiten analizar un volumen mucho mayor de denuncias que las que se analizaban antes de noviembre de 2017. En efecto, en el primer cuatrimestre de 2020 se examinó el 48% de las denuncias registradas, frente a un 39% que se comunicaba a los juzgados en 2016. Este incremento en la cobertura operó pese al significativo aumento de la cantidad de denuncias verificado en esos años. Esto asegura un mayor conocimiento de la situación delictiva a nivel nacional, minimizando las posibilidades de que denuncias graves no sean advertidas en tiempo y forma".

"Pero además, ese análisis es cualitativamente superior, por ser realizado por abogados y fiscales, que toman decisiones de priorización basados en información completa y criterios uniformes, objetivos y transparentes. Esas decisiones quedan registradas informáticamente identificando al usuario que las adoptó y son por tanto fácilmente auditables y revisables. En este sentido, el proceso de trabajo actual da mayores garantías tanto a los justiciables como a los equipos policiales y fiscales involucrados", agrega el texto.

La capacidad del sistema para imputar a potenciales responsables de delitos ha continuado creciendo y se mantiene significativamente por encima de los niveles anteriores a la reforma procesal.

"Cada mes de 2019 se imputaron en promedio 32% más personas que entre enero y octubre de 2017. En el primer cuatrimestre de 2020 esa cantidad fue 17,4% mayor al nivel de 2017. Esta reducción relativa respecto al segundo semestre de 2019 se explica en buena medida porque durante 75 de los 120 días que componen el período más reciente los juzgados penales operaron de forma muy restringida debido tanto a la feria judicial ordinaria de enero como al régimen extraordinario definido por la Suprema Corte de Justicia en respuesta a la situación de emergencia sanitaria", precisa el texto.

Pero en los casi dos años y medio analizados el sistema penal uruguayo no sólo ha aumentado el volumen de imputaciones, sino que también ha diversificado la persecución, mejorando su eficacia especialmente en relación a algunos delitos más complejos.

En efecto, medido en términos de denuncias con al menos un imputado, los incrementos más significativos ocurrieron para las denuncias tituladas como Estafa, que casi se quintuplicaron (+374%) entre el primer semestre de 2018 y el primer cuatrimestre de 2020. También crecieron a más del doble las denuncias con imputado por delitos vinculados a violencia doméstica (+122%). 

"Los éxitos relativos a la persecución de estafas se explican en buena medida por los nuevos procesos de priorización y asignación, que permiten detectar denuncias con mismos indagados y/o modus operandi en cualquier punto del país y asignarlas a fiscalías que ya llevan adelante investigaciones previas, o asignarlas a una nueva para su estudio en conjunto. De esta forma, el accionar de los indagados puede ser analizado integralmente por una única fiscalía actuante, considerando el total de víctimas y la sumatoria de las maniobras que han realizado, lo que redunda además en sanciones probablemente más fuertes", añade el documento.

"En cuanto a las denuncias vinculadas a Violencia Doméstica, se pueden anotar al menos dos razones para el aumento de las imputaciones. En primer lugar, el incremento paulatino de las fiscalías especializadas en la persecución de estos delitos y los de naturaleza sexual en Montevideo, que pasaron de dos en noviembre de 2017 hasta seis a partir de febrero de 2020. En segundo lugar, desde el Departamento de Depuración, Priorización y Asignación de FGN se realizaron esfuerzos específicos para mejorar la priorización de estos hechos, de forma de captar más rápidamente las denuncias con mayor gravedad, y relacionarlas con denuncias anteriores con los mismos involucrados. Paralelamente se intensificó la coordinación entre las Unidades Especializadas en Violencia Doméstica del Ministerio del Interior y las Fiscalías, buscando una comunicación telefónica más efectiva sobre las denuncias de mayor gravedad, que se detectan en situación de flagrancia o que requieren actuaciones urgentes", indica.

A juicio del autor "estos éxitos relativos ponen de manifiesto nuevamente la importancia de contar con adecuados procesos de priorización y análisis de las denuncias previo a su asignación, así como con criterios objetivos y flexibles de asignación que trasciendan la mera distribución por jurisdicción territorial. En particular los análisis de contexto y relacionamiento de denuncias deberían profundizarse a partir del cúmulo de información disponible, para mejorar la persecución de delitos que aparecen relativamente más rezagados, como por ejemplo el de abigeato".

Se adjunta informe

Síntesis gráfica de los datos.

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